Introducción

La palabra disciplina tiene su raíz en el latín disciplinare que significa enseñar, y se refiere a la estructura creada por los padres para enseñar a sus hijos el comportamiento deseado. La disciplina se define como un proceso educativo que instruye al niño para un comportamiento socialmente aceptable. Su objetivo es proporcionar autocontrol y respeto por los demás, así como enseñar conductas adecuadas en cada situación específica (Reyes, López, Martínez, Celaya y García, 2002).

Sabemos que ser padre es una bendición y un desafío al mismo tiempo, por lo que queremos proveer apoyo a los padres y educadores, que están involucrados en el bienestar y cuidado de los niños. De manera que queremos compartir y ofrecerles estrategias de disciplina para niños pequeños e incluso para aquellos difíciles de manejar. Además vamos a compartir con ustedes las investigaciones más recientes sobre estrategias disciplinarias en niños.







Sunday, 6 May 2012

Consejos para la disciplina pre-escolar

  • Fomentar y recompensar siempre la buena conducta. Felicitar al niño cuando ha realizado decisiones correctas. Al demostrarle orgullo, el niño siente confianza y seguridad de sí mismo, lo cual genera un buen comportamiento futuro.
  • Establecer normas provoca control de impulsos y un proceder adecuado en sociedad. No poner reglas muy restrictivas, ya que el niño podría temer a explorar por su cuenta o probar nuevas habilidades.  
  • Adecuar el desarrollo del niño con la implementación de límites.
  • Razonar con el niño en lugar de castigarlo de forma física o mediante estrategias que no permitan una adecuada comprensión de la mala conducta. Al razonar con el niño se debe emplear palabras sencillas y concretas; no utilizar argumentos hipotéticos ya que el niño pre-escolar no estará en capacidad de entenderlo.
  • No modificar reglas al azar, ya que genera confusión. Conforme el niño va creciendo, es natural esperar un comportamiento más maduro, pero se debe notificar y explicar los cambios implementados en la regla antes de su aplicación.
  • Asegurar que todos los adultos que se relacionan o cuidan del niño entiendan las reglas de disciplina implementadas. Si un padre dice que algo está bien, y el otro lo prohíbe, el niño estará confundido.   
  • Recordar que los padres son un modelo a seguir, mientras más coherente y sensato sea su comportamiento, habrá más probabilidades de que el niño refleje dichas cualidades.
  • Nunca usar la violencia como alternativa o estrategia para disciplinar a un niño, ya que se estará transmitiendo como mensaje, que es correcto resolver los problemas mediante la violencia. 


Ana Karina Borja




Referencias:

Gómez, U., Cruz, G., Zaguilán, M., Aquino, E., & Galavíz, J. (2002, julio). La disciplina en niños. (Spanish). Revista Mexicana De Puericultura Y Pediatria10(54), 202.







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